Innovación

El comportamiento de los mercados bursátiles más dinámicos está cada vez más vinculado con la naturaleza y el comportamiento innovador futuro de las organizaciones que cotizan en ellos. La innovación parece ser la “variable oculta” del sistema, más aún si tomamos en cuenta que nos encontramos inmersos en un proceso de transformación y cambio paradigmático en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

La innovación como variable de análisis.

Los analistas financieros y bursátiles comienzan a incluir a la innovación como variable de análisis para explicar comportamientos en las bolsas más importantes del mundo. Recientemente, en un análisis comparativo hecho sobre el comportamiento de la bolsa norteamericana (índice Dow Jones) y la bolsa española (Ibex-35) (Fuente: Belén Trincado/Cinco Días), varios analistas intentan dar explicaciones sobre las diferencias en el dinamismo de ambas bolsas recurriendo a argumentos menos ortodoxos y factores menos tradicionales.

En efecto, los indicadores macro-económicos y la evolución de la situación política de ambos mercados no parecen ser suficientes para explicar este comportamiento. La brecha que se ha abierto en los últimos 10 años en estos dos índices es enorme, casi 300% y no parece haber llegado a su máximo. La mayoría de los analistas coinciden que la bolsa estadounidense ha agotado su potencial y debería retroceder. Pero no lo hace. Al contrario que la bolsa española que debería despegar y no termina de hacerlo. La lógica tradicional no nos da las pistas adecuadas.

Sin embargo, si analizamos otras perspectivas como la de la innovación, surgen otros elementos que nos ayudan a enriquecer el análisis. En la lista 2007 de las 100 empresas más innovadoras del mundo de Forbes (FORBES 100 most innovative companies – https://www.forbes.com/innovative-companies/list/#tab:rank) la mitad de las empresas son estadounidenses. Casualmente las que cotizan en Wall Street. En cambio, en esta lista solo hay una empresa española (Inditex) que cotiza en el Ibex, pero no es la única determinante de su comportamiento.

Estructuralmente, vemos un peso mucho más significativo de empresas intensivas en conocimiento e innovación en el índice norteamericano que en el índice español. En el índice norteamericano, son las empresas de base tecnológicas las que marcan la pauta. Al contrario que en el índice español en el que la mayoría de empresas son maduras y en sectores industriales maduros tecnológicamente.

La innovación es el motor de la nueva economía.

La innovación es el motor de la nueva economía y de la nueva sociedad. Y el dinamismo de los mercados bursátiles, estará cada vez más relacionado con los resultados esperados a mediano plazo producto de la innovación y menos relacionado con los resultados operativos de corto plazo y las variables macro económicas y políticas del momento. Si no, cómo se explica el crecimiento desmesurado del valor bursátil de las empresas de base tecnológica que hoy dan perdida en sus modelos de negocio pero que están haciendo una apuesta a futuro a la innovación. Algo que da mucho para pensar a las empresas punteras españolas que cotizan en el Ibex y que se han embarcado en programas de innovación y de transformación digital como apuesta para transformar sus modelos de negocio.

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