Innovación

Como cualquier organización, una ciudad es un sistema que requiere, precisamente, de visión sistémica, donde los “conectores” son tan o más importantes que sus componentes o partes, y, por tanto, promover las relaciones entre áreas de actividad resulta fundamental para maximizar y rentabilizar los esfuerzos. En esas conexiones lo que fluye fundamentalmente es conocimiento e información cuyo soporte se produce a través de una adecuada dotación de tecnologías de la información y de las comunicaciones (TICs) e infraestructuras y servicios de movilidad y accesibilidad. La información proviene de datos cuyo tratamiento permite “sentir y actuar” a las ciudades de una manera más oportuna. De esta forma, manejar datos provee de mejores oportunidades para desarrollar conductas productivas y reactivas que se encuentran más ajustadas a las necesidades en tiempo real y futuro de las ciudades. En este sentido, me permito avanzar el concepto Smart City para, desde la óptica de una especialización profesional, hablar de “Knowledge Driven Cities” como principal exponente de base para configurar sólidamente dicha Smart City.

Nos encontramos ante ecosistemas de perfil avanzado en I+D+i

No cabe duda de que los espacios de interrelación entre la educación, sanidad, medioambiente, urbanismo, etc., generan oportunidades de aprendizaje que pueden traducirse en mejoras de innovaciones. De ahí que las Smart Cities consideran entre sus principales variables la penetración de las TICs en hogares y empresas además de los grados de conectividad aportando externalidades claras hacia la calidad de vida.

Como parte de este argumento, desde la convicción personal del concepto Knowledge Driven Cities nos encontramos ante ecosistemas de perfil avanzado en I+D+i apoyando procesos de mejora competitiva, liderazgo, empleo cualificado y desarrollo de proyectos tanto a nivel macro (4.0) como dentro del contexto emprendedor. Aquí cabe destacar una evidente disposición de un conjunto de recursos y competencias en lo que se ha venido denominando sistemas de ciencia y tecnología, creando y promoviendo motivaciones y hechos en el I+D+I.

Gobernanza en las Knowledge Driven Cities

Con todos estos mimbres como fuerza promotora y usuaria de recursos y competencias, las Knowledge Driven Cities cuentan con estructuras de gobernanza que como objetivo final buscan mejorar los índices de calidad de vida de una ciudad lo que conlleva trabajar aspectos como la transparencia y eficiencia en los servicios dada su relación directa con la comprensión de la parte estructural de las ciudades (alcaldía, instituciones, etc.), donde se pretenden activar los bienes públicos de forma que impactan en mejores niveles de responsabilidad social, cohesión social, etc. No obstante, este sistema interconectado es efectivamente fluido cuando se cuenta con una sociedad participativa que genera una potente acción social, implicada, dinamizando la aparición y aprovechamiento de talento motivado.

Un cocktail de las palabras en negrita pone de manifiesto un conjunto de ejes de actuación para desplegar una Knowledge Driven Cities en aras de potenciar el concepto Smart City.

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