Condiciones Organizativas para la Innovación

Las crisis financieras encierran detrás de ellas problemas estructurales que se consideran poco a la hora de hacer los diagnósticos y construir las posibles soluciones.

Es cierto que a veces nos enfrentamos a situaciones de crisis en las que desajustes macroeconómicos impactan el comportamiento de los países y sus empresas y que corrigiendo estos desajustes podemos relanzar un nuevo ciclo de expansión. Otras, sin embargo, aunque se manifiestan a través de estos mismos desajustes encierran una problemática más compleja y que por mucho que tomemos decisiones en el ámbito macroeconómico, la crisis persiste y tiende a perpetuarse.

Ciclos largos y ciclos cortos, así las definieron economistas como Adam Smith (http://bit.ly/bXezg) y Josep A. Schumpeter (http://bit.ly/cwgIoP). Las crisis vinculadas a ciclos largos están relacionadas con modelos y paradigmas organizativos y tecnológicos y a desajustes que se presentan cuando un modelo tecnológico no es explotado adecuadamente por el modelo organizativo prevalente. Es lo que podemos llamar una crisis de paradigmas.

Este es el caso actual. En el fondo estamos transitando dos paradigmas. Uno tecnológico que nos ha impactado con artefactos, dispositivos y sistemas tecnológicos que conllevan un modelo de explotación muy de vanguardia y trascendencia en comportamientos sociales. Las nuevas tecnologías nos anticipan una sociedad distinta, no necesariamente mejor pero distinta y es una realidad que tenemos que aceptar.

Este paradigma tecnológico requiere de un modelo organizativo-institucional distinto del que hemos estado acostumbrados hasta ahora. El mismo conlleva nuevas organizaciones en lo público y en lo privado. Nuevas organizaciones que a su vez se construyen sobre modelos de gestión y modelos de trabajo novedosos dado que suponen comportamientos también novedosos. En este cambio de paradigma, no conseguiremos superar los desajustes estructurales que estamos enfrentado a menos que evolucionemos nuestro modelo organizativo-institucional.

Estilos de liderazgo, esquemas de comunicación, estructuras de gestión y control, competencias organizativas e individuales, procesos de aprendizaje, etc. Aspectos que al igual que en el paradigma tecnológico requieren de una revolución para alinearlos al nuevo escenario de tecnologías. Innovación es la palabra clave en este cambio. Y es la única palabra que debería estar en la mente de los dirigentes a nivel del país, de las instituciones y de las empresas. La verdadera crisis es de innovación.

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